La elección del alojamiento puede cambiar completamente la experiencia del viaje. No es lo mismo buscar un apartamento cerca de la playa para unas vacaciones familiares que querer una vivienda vacacional tranquila para disfrutar en pareja o utilizar una localidad como punto de partida para recorrer diferentes pueblos de la Costa Brava.
La regulación catalana establece diferentes obligaciones relacionadas con la vivienda, el municipio donde se encuentra, la actividad turística, las comunidades de propietarios y los registros administrativos. Además, determinados municipios están sometidos a un régimen específico de licencia urbanística previa para viviendas de uso turístico.
La Costa Brava reúne todos los ingredientes para vivir esta experiencia: playas y calas de aguas cristalinas, pueblos marineros, terrazas frente al mar y una gastronomía basada en productos frescos de proximidad.